Rosario Central venció 2-1 a Sarmiento de Junín en el Gigante de Arroyito con un gol en la última jugada del encuentro, pero el festejo local quedó acompañado por una fuerte polémica. El cierre del partido desató una enorme bronca en el conjunto visitante por la cantidad de tiempo agregado y por algunas decisiones arbitrales. Una vez consumada la derrota, Pablo Magnin habló con visible enojo y apuntó directamente contra Andrés Merlos, árbitro del encuentro.
El delantero de Sarmiento cuestionó el desarrollo de los minutos finales y dejó frases muy duras sobre lo ocurrido en Rosario. "Estas cosas dan ganas de dejar de jugar al fútbol. Ya nos pasó lo mismo con este árbitro", disparó, sin ocultar su malestar por el desenlace del partido. Luego redobló la crítica y sumó. "Ahora contra los amigos del poder de arriba", lanzó, en una declaración que rápidamente generó repercusión.
El encuentro parecía encaminado al empate luego del gol de Jonathan Gómez para Sarmiento, que había igualado la ventaja inicial conseguida por Alejo Véliz para el “Canalla”. Sin embargo, cuando se jugaban los últimos segundos del tiempo añadido, Vicente Pizarro apareció para marcar el tanto del triunfo rosarino.
La polémica por los minutos agregados
La principal discusión estuvo centrada en el tiempo suplementario. Merlos había marcado inicialmente seis minutos, aunque luego extendió el partido por distintas interrupciones y el juego llegó hasta los 12 adicionados. En ese lapso final, Central encontró la victoria y provocó la furia total del conjunto de Junín.